Dentzia Espacio Odontológico

Empastes y caries en Barcelona

Frena la caries y recupera tu diente sin dolor.

El empaste dental es el tratamiento más sencillo y rápido para detener una caries antes de que avance hasta el nervio del diente. Con anestesia local y materiales estéticos del color del diente, eliminamos la zona cariada y restauramos la pieza en una sola visita, devolviendo la función y el aspecto natural en menos de una hora.

★★★★★ 4,7 · 67 reseñas Google · 40 años de experiencia

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Más de 5.000 Pacientes tratados

Materiales del color del diente

¿Qué es la caries y cómo se trata?

La caries es una enfermedad multifactorial provocada por las bacterias de la placa dental que producen ácidos al fermentar los azúcares y restos de comida. Esos ácidos desmineralizan el esmalte del diente, abriendo un agujero microscópico que con el tiempo crece, llega a la dentina y, si no se trata, alcanza la pulpa dental (el nervio).

El tratamiento de la caries depende de la profundidad del daño. Si la caries solo afecta al esmalte o a la dentina externa, el tratamiento es un empaste sencillo: eliminamos la zona cariada y rellenamos el hueco con un material de restauración. Si la caries ha llegado al nervio (pulpa), ya no basta con un empaste y hace falta una endodoncia para limpiar y sellar el conducto.

Cuanto antes se detecte la caries, más sencilla y económica es la solución. Una revisión anual con limpieza profesional permite localizar caries en fase inicial, antes de que dé dolor, y resolverla con un empaste de quince minutos en lugar de un tratamiento mucho más complejo.

Tipos

Tipos de empaste dental que utilizamos

Existen tres materiales principales para los empastes modernos. La elección depende del tamaño de la cavidad, la zona del diente y los requerimientos estéticos.

Composite (resina)

Resina compuesta del color del diente. Estético, rápido, se endurece con luz LED en segundos.

Cerámica (inlay / onlay)

Piezas de cerámica fabricadas en laboratorio o con CAD/CAM y cementadas al diente. La opción más resistente para cavidades grandes.

Ionómero de vidrio

Material biocompatible que libera flúor protector. Indicado en odontopediatría, zonas próximas a la encía y como obturación provisional.

Cómo es el proceso paso a paso.

El empaste en cuatro fases

De la anestesia al pulido final. Entre 30 y 60 minutos por empaste.

Diagnóstico y anestesia

Localizamos la caries con sonda y, si hace falta, radiografía. Anestesia local en la zona.

Eliminación de la caries

Retiramos el tejido cariado con instrumental rotatorio fino, dejando solo el tejido dental sano.

Aplicación del material

Colocamos el composite en capas, lo modelamos con la forma original del diente y lo endurecemos con luz LED.

Pulido y ajuste

Pulimos la superficie del empaste y comprobamos que la mordida sea correcta con papel articular.

Beneficios de tratar la caries a tiempo

Hacerse un empaste cuando aparece la primera caries es la decisión más rentable en salud bucodental. Estas son las principales ventajas de no posponerlo:

Soluciones

¿Se puede comer después de un empaste?

Sí, se puede comer después de un empaste, pero hay que esperar a que pase el efecto de la anestesia y respetar un par de pautas las primeras horas. Los empastes de composite, los más habituales hoy en día, se endurecen instantáneamente con luz LED, así que el material en sí ya está listo nada más salir de consulta. Lo que conviene gestionar es la anestesia y la sensibilidad inicial.

Primeras 2 horas

Evita comer y beber líquidos calientes hasta que pase la anestesia. Con la mejilla y la lengua dormidas, hay riesgo alto de morderse sin notarlo o quemarse sin reaccionar.

Primeras 24 horas

Evita alimentos muy duros (frutos secos, hielo, caramelos), muy pegajosos (chicles, caramelos masticables) o con temperaturas extremas. Mastica preferiblemente por el otro lado de la boca.

A partir de 24 h

Vuelta a la normalidad. Puedes comer de todo, incluido por el lado tratado. La sensibilidad al frío o al calor puede mantenerse 2-3 días más, sin más relevancia.

Precio empaste dental en Barcelona

 

desde 60 €

Precio desde empaste pequeño de una cara. Empaste mediano desde 80 €, empaste grande desde 110 €. Inlay o onlay de cerámica desde 280 €.
Diagnóstico y revisión inicial sin coste adicional.

Los Profesionales detrás de tu nueva sonrisa

Dr. Manel Sáez
Cirujano maxilofacial
Nº de colegiado: 27636
MªJesus Gomez Vizcarro
Dra. MªJesus Gomez
Odontologa general, estética y prótesis sobre implantes
Nº de colegiado: 08003022
Yadira Rodriguez
Auxiliar de conservadora y cirugía Maxilofacial
Ivanna Pérez
Auxiliar de cirugía maxilofacial y ortodoncia.
Opiniones
 

Pacientes que vuelven a sonreír

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    Clínica en Sarrià-Sant Gervasi

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    Preguntas frecuentes

    Preguntas frecuentes sobre empastes y caries

    Las dudas más comunes antes y después del tratamiento. Si te queda alguna, te la resolvemos en la primera visita sin compromiso.

    ¿Cuánto cuesta un empaste dental en Barcelona?

    El precio depende del tamaño de la cavidad, del material elegido y de la localización del diente afectado. Un empaste pequeño de composite que cubre una sola cara del diente parte de 60 € en Barcelona. Un empaste mediano de dos caras, desde 80 €. Los empastes grandes que cubren tres o más caras o requieren reconstrucción parcial del diente, desde 110 €. Si la cavidad es muy amplia y conviene un inlay o un onlay de cerámica fabricado en laboratorio, la inversión parte de 280 €.

    El diagnóstico inicial, la radiografía si hace falta y la revisión están incluidos en la primera visita. Presupuesto cerrado antes de empezar, sin sorpresas posteriores.

    ¿Duele un empaste?

    No. El empaste se realiza con anestesia local en la zona del diente afectado, igual que cualquier tratamiento dental conservador. Durante la sesión solo se notan presión y vibraciones del instrumental, pero no dolor. Si la caries es muy superficial y solo afecta al esmalte (que no tiene terminaciones nerviosas), a veces ni siquiera hace falta anestesia: el empaste se hace sin pinchazo.

    Tras la sesión, durante las primeras 24-48 horas, es habitual notar cierta sensibilidad puntual al frío o al calor en el diente tratado. Es normal y desaparece progresivamente. Si la sensibilidad persiste más de una semana o aparece dolor pulsátil espontáneo, conviene volver a la clínica para revisar: puede que la caries hubiera llegado más cerca del nervio de lo esperado y necesite un tratamiento adicional.

    ¿Se puede comer después de un empaste?

    Sí, se puede comer después de un empaste. Los empastes de composite, los más habituales hoy en día, se endurecen instantáneamente con luz LED durante la propia sesión, así que el material ya está completamente listo nada más salir de consulta. Lo que conviene gestionar es la anestesia y la sensibilidad inicial del diente recién tratado.

    Las primeras 2 horas, no comas ni bebas líquidos calientes hasta que pase el efecto de la anestesia. Con la mejilla y la lengua dormidas, hay riesgo alto de morderte sin notarlo o quemarte sin reaccionar. Durante las primeras 24 horas evita alimentos muy duros (frutos secos, hielo, caramelos), muy pegajosos (chicles, caramelos masticables) o con temperaturas extremas, y procura masticar por el otro lado de la boca.

    A partir de las 24 horas, vuelta a la normalidad sin restricciones, incluyendo masticar por el lado tratado. La sensibilidad al frío o al calor puede mantenerse 2-3 días más, sin más relevancia. Si el empaste hubiera sido de amalgama (algo cada vez menos frecuente), el tiempo de espera para masticar sólido sí sería de 24 horas porque ese material tarda en endurecer del todo. Con composite, esa espera no es necesaria.

    ¿Cuánto dura un empaste?

    La duración media de un empaste de composite, el material más utilizado en odontología moderna, está entre 7 y 10 años. Algunos empastes bien ejecutados y con buen mantenimiento del paciente duran más de 15 años; otros, en pacientes con bruxismo intenso o higiene deficiente, requieren sustitución a los 5-6 años.

    Los inlays y onlays de cerámica duran significativamente más, entre 15 y 20 años, gracias a su resistencia superior al desgaste. Los empastes antiguos de amalgama suelen mantenerse en boca 10-15 años, aunque cada vez más pacientes los sustituyen voluntariamente por composite por motivos estéticos.

    Los factores que más alargan la vida del empaste son una buena higiene oral diaria (cepillado, hilo dental, enjuague con flúor), una limpieza profesional anual, evitar hábitos de carga excesiva (morder hielo, abrir botellas con los dientes, bruxismo no tratado) y acudir a revisiones periódicas para detectar a tiempo cualquier microfiltración o caries secundaria.

    ¿Empaste de composite o de amalgama? ¿Cuál elegir?

    En odontología moderna, la respuesta es siempre composite. La amalgama de plata, el empaste metálico tradicional, ha caído en desuso casi total en las clínicas privadas europeas por varios motivos. Estéticos, porque el gris metálico es muy visible al hablar y reír. De conservación del diente, porque la amalgama necesita más tallado del tejido sano para anclarse mecánicamente, mientras que el composite se adhiere químicamente y permite preservar más diente. Y de seguridad, por la preocupación sobre el contenido de mercurio (un 50 % del material) y sobre la liberación de vapores durante la colocación y el desgaste, aunque su uso siga estando autorizado.

    El composite del color del diente es el estándar actual: estético, eficaz, conservador y con una durabilidad muy similar a la amalgama. Si tienes empastes antiguos de amalgama y quieres sustituirlos por composite por motivos estéticos o de seguridad, también lo hacemos como tratamiento programado.

    ¿Qué tipos de empaste dental existen?

    Existen tres tipos principales de empaste según el material. El empaste de composite (resina compuesta) es el más utilizado, del color del diente, ideal para cavidades pequeñas y medianas. El inlay o onlay de cerámica se fabrica en laboratorio o con tecnología CAD/CAM y se cementa al diente. Es la opción más resistente para cavidades grandes en molares donde el composite no aguanta las fuerzas masticatorias. El ionómero de vidrio es un material biocompatible que libera flúor, indicado en empastes pediátricos, en zonas próximas a la encía o como obturación provisional antes de un tratamiento definitivo.

    La amalgama de plata, el tradicional empaste gris metálico, técnicamente sigue siendo un tipo de empaste pero ya no se utiliza en odontología moderna salvo en casos muy puntuales. En la primera visita evaluamos la cavidad y te indicamos qué material encaja mejor en tu caso concreto.

    ¿Cómo se previene la caries?

    La prevención de la caries combina cuatro pilares: higiene oral diaria, reducción del azúcar, flúor y revisiones profesionales periódicas. Cepillado al menos dos veces al día (mañana y noche) con una pasta dentífrica con flúor, durante un mínimo de dos minutos. Uso diario de hilo dental o cepillo interproximal para limpiar las zonas entre los dientes donde el cepillo no llega. Reducir la frecuencia (más que la cantidad) de consumo de azúcares y carbohidratos refinados, especialmente entre comidas, porque cada exposición al azúcar genera un periodo de acidez en boca que desmineraliza el esmalte.

    Una limpieza dental profesional al menos una vez al año, dos veces si eres fumador, llevas ortodoncia o tienes tendencia a acumular sarro, completa la prevención. Durante esa revisión podemos detectar caries en fase inicial, antes de que dé síntomas, y tratarlas con un empaste pequeño en lugar de un tratamiento mucho más complejo.

    ¿Cuándo necesito una endodoncia en vez de un empaste?

    Cuando la caries ha avanzado tanto que ha llegado al nervio del diente (pulpa dental), un empaste ya no es suficiente. El empaste sirve para restaurar el diente cuando la caries afecta al esmalte o a la dentina externa, sin llegar a la pulpa. En cuanto las bacterias alcanzan la cámara pulpar y el nervio se inflama o se infecta, hay que hacer una endodoncia, un tratamiento más complejo que limpia y sella los conductos del diente.

    Las señales que indican que probablemente ya no basta con un empaste son: dolor pulsátil que aumenta por la noche, sensibilidad prolongada al frío o al calor (más de 30 segundos tras el estímulo), dolor al masticar, flemón o inflamación en la encía cerca del diente, o cambio de color del diente (vira a gris). El diagnóstico definitivo se hace con una radiografía y pruebas de vitalidad pulpar en la primera visita. Si necesitas más información sobre el tratamiento, consulta nuestra página de endodoncia.